Consiste en incumplir una medida judicial definitiva o cautelar, relativa a pena de prisión, medida de seguridad, conducción, custodia policial o alguna de las denominadas prohibiciones imponibles en materia de violencia familiar, sobre residencia, aproximación y comunicación a la víctima, su familia u otras personas que determine el juez, o su entorno laboral.

a) Quebrantamiento básico.

Consiste en incumplir una medida judicial definitiva o cautelar, relativa a pena de prisión, medida de seguridad, conducción, custodia policial o alguna de las denominadas prohibiciones imponibles en materia de violencia familiar, sobre residencia, aproximación y comunicación a la víctima, su familia u otras personas que determine el juez, o su entorno laboral.

El delito incluye cualquier quebrantamiento de pena, excepto de multa o comiso que tienen un régimen especial. En el primer caso, arresto sustitutorio y en el segundo, embargo y venta judicial de los bienes del responsable penal.

b) Quebrantamiento violento.

Se refiere esta conducta violenta a la fuga de un sentenciado o preso (por ejemplo, preso provisional o preventivo) haciendo uso de violencia o intimidación, fuerza en las cosas o tomando parte en un motín.

Es la conducta más grave posible para quebrantar una condena, y ello se ve reflejado en la pena que puede llegar a cuatro años de prisión, cuando el tipo básico tiene pena de prisión de hasta un año o de multa, según se incumpla una medida que suponía la privación de libertad del autor, o no.

c) Favorecimiento del quebrantamiento.

Se sanciona también, al particular que colaborara en la evasión de “un condenado, preso o detenido” del lugar en que esté recluido o bien durante la conducción.

Las penas son idénticas a las del quebrantamiento realizado por el propio interesado.

d) Favorecimiento violento.

De igual modo que se sanciona como supuesto agravado el quebrantamiento violento, también se castiga al particular que empleara violencia o intimidación, o recurriera al soborno para liberar a una persona privada de libertad por mandato de la autoridad.

Aquí hay una novedad, bien traída, el empleo del soborno porque es más accesible a un tercero realizar el soborno que al propio detenido o preso. No es propiamente una acción violenta, pero por analogía se incluye aquí pues se trata de un favorecimiento agravado por dar motivo a una pena mayor.

e) Conductas realizadas por autoridad o funcionario.

Finalmente, se prevé la imposición de la pena superior en grado, en sus respectivos casos, al funcionario público -normalmente un policía o funcionario de prisiones-encargado de la conducción o custodia de un condenado, preso o detenido.

La pena principal, se ve complementada, además, por la imposición de la de inhabilitación que puede llegar a 10 años si el fugitivo estuviere cumpliendo pena y hasta seis, en los demás casos.

En cualquier caso, estamos encantados de analizar su caso particular de forma pormenorizada y de asesorarle de forma totalmente gratuita para lo que sólo tiene o bien que llamarnos o bien hacernos la consulta gratuita ON LINE.